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De proyecto escolar a ejemplo que inspira a otras escuelas

Te compartimos cómo una escuela pública transformó la lectura en una experiencia sensorial — y por qué esa idea ya viaja de un estado a otro del país.

Equipo Perkins México, comunidad escolar del CAM 66 (autoridades educativas, docentes, familias y estudiantes) sosteniendo con orgullo el reconocimiento de certificación como Escuela Modelo, sonriendo a la cámara.

En los pasillos del Centro de Atención Múltiple (CAM) 66 se respira una alegría contagiosa. El pasado 1 de julio, la institución alcanzó un logro histórico: la certificación oficial como Escuela Modelo por parte de Perkins School for the Blind, en el marco del Proyecto Pixan. Para toda la comunidad educativa, este reconocimiento es el reflejo de un esfuerzo diario que ha transformado la forma de enseñar y de aprender.

Convertirse en Escuela Modelo significa haber alcanzado un nivel de excelencia pedagógica, de gestión y de autonomía que permite a un plantel evaluar y reflexionar sobre su propia práctica. Hoy, el CAM 66 camina con paso firme y, más importante aún, está listo para guiar a otras escuelas en su propio camino hacia la inclusión.

Alfabetización para todos, una puerta a la inclusión

Una muestra de ese liderazgo es el proyecto Alfabetización para todos, una puerta a la inclusión. ¿Cómo se transforma el acceso a la lectura para estudiantes con discapacidad visual o múltiple? El colectivo docente del CAM 66 encontró la respuesta en la personalización y el diseño universal: la intervención de libros convencionales.

Asesoradas por el cuerpo docente, las familias se unieron para intervenir el material didáctico existente. Con paciencia y rigor metodológico, incorporaron macrocaracteres —textos en letra grande y de alto contraste para estudiantes con baja visión— y añadieron relieves y texturas táctiles a las ilustraciones de cuentos y textos informativos.

Así, la lectura se convirtió en una experiencia sensorial. Al deslizar los dedos sobre las páginas, las alumnas y los alumnos sienten las formas, comprenden los conceptos y participan en igualdad de condiciones en las discusiones literarias del aula.

Co-creación y el poder de las Madres Líderes

Dos grandes figuras de papel maché se alzan en una biblioteca llena de color. Detrás de ellas hay una cita escrita en la pared de ladrillo. En el fondo se ven estanterías, libros y un cuadro de un delfín.

Uno de los criterios que evalúa Perkins para otorgar la certificación de Escuela Modelo es la corresponsabilidad, es decir, el puente indestructible entre la escuela y la familia. En el CAM 66 los libros intervenidos nunca se quedaron guardados en los estantes.

Impulsadas por el Proyecto Pixan y su Enfoque de Familias, las familias escogieron cuentos de diversas temáticas y transformaron el formato tradicional en una experiencia multisensorial y lúdica basada en tres pilares: el tacto (con diferentes objetos, texturas y relieves), el oído (con narraciones dinámicas) y la vista (con formatos grandes, objetos y alto contraste).

Nos organizamos para ver de qué manera el mensaje podía ser más entendible para nuestros pequeños. Nuestra corresponsabilidad como madres fue buscar que el cuento no solo se leyera, sino que se sintiera a través de texturas, música y mucho color.

Karla Vázquez, mamá participante

El efecto multiplicador

El éxito del CAM 66 no se quedó entre sus paredes. Al convertirse en Escuela Modelo, su buena práctica de intervención de libros comenzó a expandirse con fuerza, inspirando a otras comunidades educativas que buscan derribar las barreras de la alfabetización accesible. El proyecto demostró una enorme capacidad de replicabilidad, involucrando de manera activa a escuelas de distintos estados del país.

Un testimonio vivo de este impacto ocurre en el CAM 41 de Xochimilco. Inspiradas por las temáticas de alfabetización temprana impulsadas por el Proyecto Pixan, la directora de la institución, Elvira Bersoza, y la docente de preescolar, Susana Sánchez cursaron un taller especializado que transformó al plantel en un Club de Lectura activo.

En un tablón de anuncios se ve un cartel de bienvenida a «Diálogos en el CAM» en un Centro de Atención Múltiple, con dibujos de plantas y un grupo de personas sonrientes en la parte inferior.

Durante el Consejo Técnico Escolar del mes de marzo, el colectivo docente dio el paso definitivo: cada maestra de grupo eligió un cuento y una historia social para que fueran adaptados por las propias familias. Bajo la coordinación de la psicóloga del CAM, Aurora Vargas, las madres y los padres de familia asistieron a talleres intensivos para co-crear los cuentos sensoriales y los libros objeto.

Este esfuerzo conjunto no solo marcó el nacimiento del primer acervo bibliotecario accesible del CAM 41, sino que consolidó un sistema de rotación de materiales entre todas las aulas. El pasado 1 de junio de 2026, en una emotiva ceremonia escolar, se presentaron las obras a toda la comunidad, dando inicio a una nueva costumbre: madres y padres de familia asisten a las aulas a leer las historias que ellos mismos ayudaron a crear.

Tres niños están de pie en un aula, con proyectos y carteles de colores en las manos. La sala está llena de pupitres, sillas y elementos decorativos educativos. Uno de los proyectos hace referencia a «Pinocho», mientras que otros muestran dibujos, gráficos y materiales reciclados.

De igual forma, en el CAM Jean Piaget, ubicado en Jalisco, el equipo docente adoptó el modelo del CAM 66 para adaptar su biblioteca con apoyos visuales y táctiles, permitiendo que sus estudiantes con discapacidad múltiple participen activamente al mismo ritmo que su grupo.

El CAM 66 ha demostrado con creces el significado de ser una Escuela Modelo: un faro regional de innovación que comparte sus buenas prácticas para que ninguna escuela camine a oscuras en su trayecto hacia la inclusión.

Tomando como referencia el ejemplo del CAM 66 y la importancia del trabajo colaborativo entre familias y docentes, el CAM 1 de Campeche propuso la elaboración de libros adaptados para su escuela —uno por grupo—, con el objetivo de ampliar cada vez más el acceso a la alfabetización de sus estudiantes.

Para su elaboración, las familias se organizaron tomando en cuenta la importancia de los sentidos para el aprendizaje de sus hijas e hijos. Al concluir los libros, el grupo de madres líderes y las familias se organizaron para presentarlos a la comunidad educativa, siendo ellas mismas quienes guiaron la exposición ante los estudiantes: una participación activa, llena de interés, motivación y compromiso con la alfabetización.

Las cuatro imágenes muestran un libro táctil de cuentos de Pinocho, a dos niños interactuando con él y páginas ilustradas en las que aparecen Pinocho, Geppetto y un texto que describe el cuento.

El futuro se lee con optimismo

Historias como la del CAM 66 son posibles gracias a quienes creen que la inclusión se construye escuela por escuela, familia por familia.

El nuevo estatus del CAM 66 como Escuela Certificada abre un capítulo lleno de esperanza. Demuestra que, cuando una comunidad se organiza con un propósito claro, las barreras para el aprendizaje se desvanecen ante la fuerza de la colaboración.

Desde Perkins School for the Blind y el Proyecto Pixan, extendemos nuestra más sincera y calurosa felicitación a toda la comunidad escolar, al cuerpo docente, al equipo de apoyo y a las familias del CAM 66 por este logro. Gracias por recordarnos, con cada cuento, con cada página intervenida y con cada lectura compartida, que el derecho a la educación y a la inclusión se siente, se escribe y se lee con el corazón. ¡Felicidades!

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