Natalia María es una niña de cinco años llena de energía y con un fuerte deseo de aprender. Quedó ciega después de superar un cáncer ocular cuando era una bebé y ahora asiste al CAI 1 (Centro de Atención Infantil), una escuela inclusiva en Hermosillo, Sonora, México, apoyada por los Programas Modelo de Perkins.
Al principio, la familia de Natalia María se sentía ansiosa e insegura sobre cómo ella aprendería y se desarrollaría sin vista. Pero todo comenzó a cambiar cuando se inscribió en el CAI 1 a la edad de dos años. Allí, Natalia María empezó a desarrollar habilidades fundamentales a través de actividades prácticas como la manipulación de objetos, el juego de roles y el desarrollo de la conciencia espacial. Su independencia floreció: aprendió a moverse dentro del aula, subir escaleras con apoyo e inició el control de esfínteres.
La escuela estaba comprometida con apoyar a Natalia María, pero enfrentaba un gran desafío. A pesar de su progreso, aún no tenía acceso a instrucción en Braille. El personal no contaba con la capacitación necesaria en alfabetización en Braille, lo que dejaba su camino educativo sin una dirección clara.
Al reconocer esta necesidad crítica, Martha Lam Félix, la directora de la escuela, buscó equipar al CAI 1 con las herramientas y la capacitación necesarias para atender a niños con discapacidades y diferencias del neurodesarrollo. “No sabíamos cómo abordarlos”, explicó. “Pero buscamos cómo prepararnos y darles esa calidad, eso que requieren nuestros estudiantes y que tengan ese mismo derecho, como todos. Ser una escuela inclusiva conlleva una gran responsabilidad – y a la vez la oportunidad de nuevos aprendizajes.”
Martha abogó para que el CAI 1 se uniera al Proyecto Pixan de Perkins, como es conocido los Programas Modelo de Perkins en el país, con el objetivo de fortalecer la educación para estudiantes con discapacidad. Después de unirse oficialmente al proyecto, el CAI 1 se conectó con el CAME 12 (Centro de Atención Múltiple Estatal), otro programa apoyado por Perkins en Hermosillo que se especializa en instrucción en Braille.
Fue entonces cuando verdaderamente comenzó el camino de Natalia María hacia la alfabetización —no solo para ella, sino para toda su red de apoyo.
La jornada de Natalia María hacia el Braille
Cuando Martha se enteró de que la mamá de Natalia María estaba asistiendo a un curso de Braille en CAME 12, la animó a invitar también al personal del CAI 1. “Debemos capacitar a todo el equipo”, dijo Martha. “No solo la maestra que va a atender a Natalia, sino a todo el personal, porque todos vamos a convivir.”
Juntas, la supervisora, la psicóloga, la maestra del aula, la maestra de USAER (Unidades de Servicios de Apoyo a la Educación Regular), la directora de USAER y la mamá de Natalia María participaron en un taller de Braille organizado por CAME 12. La capacitación ofreció estrategias prácticas para introducir el Braille en las actividades cotidianas de Natalia María en casa y en la escuela – ¡Y descubrieron que, sin saberlo, ella ya había desarrollado algunas habilidades de pre-Braille tanto en casa como en la escuela!
Hoy, el CAI 1 y la mamá de Natalia María trabajan lado a lado para fortalecer sus habilidades de lectoescritura. Con un sistema de apoyo sólido y nuevas herramientas disponibles, Natalia María está aprendiendo a leer y escribir en Braille —lo que le brinda mayor independencia y confianza en sí misma.

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Natalia María ahora tiene oportunidades de alfabetización en su escuela y su familia, como etiquetar materiales del aula, como la lista de asistencia, números y frases en Braille para usar en las actividades diarias. Sus instructores también le dan textos en Braille relacionados con cada uno de los temas estudiados en clase. Beatriz Vázquez Hernández, su maestra, comparte que el Proyecto Perkins-Pixan le ha ayudado a organizar mejor su aula, mejorar sus prácticas de enseñanza y adoptar nuevas dinámicas de trabajo. Ha transformado la manera en que se comunica y colabora con las familias. Y ha cambiado para siempre al CAI 1, cuya directora cree que “más adelante ya vamos a estar muy empapados de cómo trabajar y después se van a ir sumando otras infancias con esta condición, como nos pasó en los otros casos. Y ya vamos a estar listos.”
El futuro de Natalia María

El Braille ha abierto oportunidades de alfabetización que apoyan el aprendizaje de Natalia María y su preparación para el siguiente nivel escolar. Recientemente, los educadores y Natalia María fueron introducidos a los LEGO® Braille Bricks a través del proyecto de Perkins con la Fundación LEGO®, cuyo objetivo es mejorar la alfabetización y numeración en pre-Braille y Braille.
Cuando Natalia María exploró por primera vez este material, presentado por el equipo de Perkins, Beatriz se sintió orgullosa al ver que la exposición de Natalia María a los nombres de sus compañeros había dado frutos. Durante el juego con los LEGO® Braille Bricks, Natalia María comenzó a escribir su propio nombre y los nombres de los compañeros con los que más interactúa.
Su familia se ha rodeado de personas solidarias en cada paso del camino. Después de ver lo que Natalia María podía hacer con los LEGO® Braille Bricks, su madre compró un set para casa, para que pudiera jugar con su hermano y seguir aprendiendo.
Este año, Natalia María se graduará del CAI 1 y comenzará la escuela primaria el próximo año. Gracias a la colaboración entre la familia de Natalia María y los equipos de ambas escuelas, han podido comunicarse de manera efectiva y planear una transición fluida. Como parte de las actividades organizadas por el CAI 1, Natalia María y sus compañeros visitaron la escuela primaria local a la que asistirá, donde experimentaron el recreo —un espacio que se sintió enorme y muy diferente a lo que están acostumbrados. La familia también recaudó fondos a través de una rifa para comprar una máquina Perkins Brailler, lo que les ayuda a sentirse aún más preparados para la siguiente etapa.
‘Hoy,’ nos cuenta su madre, ‘Natalia María es una niña sana, feliz, llena de entusiasmo, curiosidad y con muchas ganas de aprender y explorar el mundo que la rodea. A tan corta edad, nos enseña que no importa lo que pase, el ingrediente principal de la vida es disfrutar cada pequeño momento —paso a paso, día a día— y nos recuerda [una cita de El Principito de Antoine de Saint-Exupéry] que ‘lo esencial es invisible a los ojos.’’

