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Desafiando la incertidumbre: dos madres abriendo caminos para la inclusión en Argentina

Las transiciones pueden ser un reto para las familias de alumnos con discapacidad. En Argentina, dos madres transformaron la incertidumbre en acción con el apoyo de Perkins. Crearon un espacio inclusivo que ofrece talleres que abren nuevas oportunidades para todos. Lea su inspiradora historia y vea cómo están forjando un futuro más inclusivo.

Un grupo de personas sonrientes, entre ellas dos niños, se para detrás de una mesa con una pancarta en la que se lee «Familias sin Barreras». La mesa está llena de productos empaquetados. Están al aire libre en una calle bordeada de árboles.

Las transiciones siempre generan ansiedad, especialmente para las personas con discapacidad y sus familias. La falta de oportunidades y recursos puede hacer que el futuro parezca incierto. Sin embargo, en Guatraché, un pequeño pueblo de La Pampa, Argentina, dos madres decidieron convertir la incertidumbre en acción.

Nora Verónica Nielsen y Mabel Segovia, madres respectivamente de Rocío, de 16 años, y Martina, de 17, alumnas con discapacidad del Colegio Secundario Olga Cossettini, colegio inclusivo que forma parte del proyecto de Programas Modelo de Perkins en Argentina fundaron en 2024  el  Centro Familias Sin Barreras Guatraché . Este espacio comunitario, desarrollado con el soporte de Perkins, fue creado para ofrecer talleres inclusivos para personas con y sin discapacidad, con el sueño de generar oportunidades reales para sus hijas e hijos y para muchas otras familias.

Impulsando nuevas oportunidades

Los Coordinadores de Familia, Flavia Chandía y su esposo Sebastián Mastropiero, visitaron Guatraché, Argentina, como parte de su trabajo con las familias de las escuelas modelo en las que Perkins colabora en el país.

Durante su visita, conocieron a Nora y Mabel, quienes en ese momento atravesaban una profunda incertidumbre. Sentían que las oportunidades para la transición a la vida adulta de sus hijas se estaban cerrando. Al inicio, sus emociones eran una mezcla de frustración y resistencia, pero en ese encuentro ocurrió algo transformador: lograron canalizar esa energía en una visión constructiva.

El primer paso fue ayudarlas a identificar qué necesitaban para que sus hijas, Rocío y Martina, de pudieran continuar su camino después de graduarse de la escuela. Nora y Mabel comprendieron que no debían esperar una solución externa, sino que ellas mismas podían impulsar oportunidades. No se trataba solo de la falta de talleres, sino de ampliar la mirada, explorar alternativas y apoyarse en sus propias capacidades.

De una idea a una realidad: la comunidad en acción 

Al iniciar este camino, Nora y Mabel enfrentaron retos ya que no son docentes ni psicopedagogas, pero tenían las ganas de hacer más.

Necesitábamos un empujón, y Perkins nos motivó a hacer de esta idea un hecho.

Nora y Mabel

La comunidad pronto respondió con solidaridad. Gracias a una difusión en televisión, el proyecto ganó apoyo local, y muchos se sumaron para colaborar. Hoy, el centro ofrece talleres de arte y cocina, y en 2025 expandirá sus actividades con clases de huerta y costura.Desde el inicio, las madres Nora y Mabel tuvieron un objetivo claro, pues sabían que la verdadera inclusión solo ocurre cuando toda la comunidad participa: 

Queremos que quienes no tienen discapacidad entren a nuestro mundo, nos conozcan y comprendan que, con los apoyos adecuados, no hay barreras que nos detengan

Nora y Mabel

El impacto ha sido notable. Actualmente, 25 personas asisten a los talleres, y se espera que el número crezca. La Municipalidad de Guatraché cedió un espacio para el taller de cocina, y la Cooperativa Agrícola y Ganadera aportó un terreno para el taller de huerta. Además, el INTA brindará capacitación para fortalecer el proyecto.

Construyendo nuevas perspectivas

Niños y niñas sentadas alrededor de mesas cubiertas con paños rojos y verdes, realizando actividades de manualidades. Están utilizando papel y pintura, con algunos niños concentrados en sus creaciones. La sala está decorada con banderolas de colores.

El Encuentro de Familias realizado por Perkins en Mendoza en 2024 les abrió nuevas perspectivas. “Nos dimos cuenta de la cantidad de oportunidades que tenemos”, dicen. Inspiradas por un café inclusivo que conocieron en el evento, ahora sueñan con replicar la idea en Guatraché, brindando empleo a jóvenes con discapacidad.

Para sostener el proyecto, organizan rifas y sorteos, y convocan a los padres a involucrarse. “Cuando las familias se suman, todo se vuelve más fácil”, aseguran. La participación de la comunidad no solo fortalece el centro, sino que también cambia la percepción sobre la discapacidad, promoviendo una sociedad más inclusiva.

Un ejemplo de transformación

El impacto de este centro trasciende  las paredes de sus talleres. Nora y Mabel están construyendo  un modelo de autonomía, inclusión y empoderamiento que podría replicarse en otros lugares. “Queremos que la comunidad vea lo que hacemos y que los chicos puedan vender sus producciones para generar su propio dinero”, explican.

Los encuentros del equipo de Perkins con las familias van más allá de brindar herramientas prácticas; fortalecen la confianza y la convicción de que el cambio es posible. Acompañan a las familias  en el proceso de transformar el  “no puedo” en oportunidades concretas, demostrando  que, con cada pequeño paso, es posible abrir nuevas oportunidades para sus hijos e hijas y para toda la comunidad.

Cuando hay voluntad y apoyo, no hay barreras insuperables. Gracias a Nora,Mabel, cada una de las familias involucradas, y el trabajo de Perkins, la inclusión no es solo un ideal , sino una realidad viva y en constante expansión.

Un grupo de seis personas permanecen juntas, sonrientes, frente a una pared de madera y una pantalla. Visten de manera informal, algunos con chaqueta y zapatillas de deporte. Parecen estar en un ambiente relajado y amistoso.
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